Tartar de atún rojo
24 €Atún de almadraba, aguacate de la Axarquía, vinagreta de yuzu y huevas de trucha.
El Mediterráneo, servido en su punto.
Sal & Mar nace en 2013, a treinta metros de la lonja donde nuestro padre, Vicente Ferrer, subastó su pesca durante cuarenta años. Crecimos entre redes y cajas de hielo, aprendiendo que un mero fresco no necesita más que fuego, aceite y respeto.
Hoy Marina dirige la sala como quien recibe en su propia casa, y Andrés —tras una década en cocinas del norte— volvió al pueblo con una idea fija: que la técnica sirva al producto, y nunca al revés. La despensa la decide el mar cada mañana; nosotros solo la traducimos.
«Aquí no hay carta de pescado. Hay una pizarra con lo que las barcas trajeron hoy.»
En cada arroz sigue viva la muñeca de la abuela Remedios, que medía el sofrito por el color y el punto por el sonido. Esa memoria, con el Mediterráneo en la ventana, es lo que servimos cada día.
Seis razones por las que aquí se reserva con semanas de antelación.
Atún de almadraba, aguacate de la Axarquía, vinagreta de yuzu y huevas de trucha.
Azafrán en hebra, caldo de morralla reducido seis horas y alioli suave de ñora.
Parmentier ahumada, pimentón de la Vera y aceite picual en crudo.
Costra de sal marina, hinojo confitado y beurre blanc de albariño.
Braseada a baja temperatura, reducción de Pedro Ximénez y puré trufado.
Seis piezas de la subasta del día, sal de escamas y limón asado.
Producto de lonja, arroces con memoria y una bodega con acento español.
Cada rincón está pensado para que el mar entre sin pedir permiso.
Hay restaurantes a los que se va a comer. A Sal & Mar se viene a estar: a que el rumor de las olas baje las revoluciones, a alargar la sobremesa hasta que el sol se esconde detrás del faro de Torrox, a brindar sin mirar el reloj.
La terraza mira a poniente. Sobre las ocho, el Mediterráneo hace el espectáculo.
Sin música alta: solo el agua a diez metros y la conversación. La mejor acústica la pone el mar.
Nuestro sumiller trabaja con bodegas pequeñas de toda España. Déjate llevar.
Pedidas, aniversarios y cenas privadas de hasta 40 personas, con menú propio.
4,9 sobre 5 en más de 1.200 reseñas verificadas.
Vinimos por nuestro 30 aniversario y acertamos de pleno. El arroz de bogavante es de los que se recuerdan años después, y cuando Marina se enteró de la fecha, nos sacó dos copas de cava sin decir nada. Mi marido, que no comparte postre jamás, defendió la torrija con el tenedor.
He comido en tres restaurantes con estrella este año y la gamba roja de Sal & Mar sigue siendo mi mejor bocado. Producto impecable, punto exacto, cero artificio. Volvería aunque solo fuera por el pan con tomate y esas vistas.
Organicé aquí una cena de empresa para catorce y salió redonda: menú cerrado a medida, vinos elegidos por el sumiller y una terraza que hizo callar hasta al director financiero cuando se puso el sol. Repetimos en Navidad, ya está reservado.
Soy de Donosti: no regalo elogios con el pescado. El rodaballo a la brasa me hizo pedir la receta (no me la dieron, lógico) y la carta de blancos es muy seria. Chapeau.
Marc escondió el anillo con la complicidad de todo el equipo. Cuando llegó el postre apagaron las luces de la terraza y dejaron solo las velas. Dije que sí entre lágrimas y con el coulant a medio abrir. Imposible olvidar este sitio.
Dinos cuándo y de cuántos sois. Del resto nos encargamos nosotros.
En el Paseo de Ferrara de Torrox Costa: la Axarquía a la espalda y todo el Mediterráneo delante.
Paseo Marítimo de Ferrara, 24
29793 Torrox Costa, Málaga
A pie de playa en Torrox Costa, a diez minutos de Nerja y a cuarenta de Málaga.
+34 633 78 63 74 · también por WhatsApp
Aparcamiento público gratuito a 50 m, en el Paseo de Ferrara.
Paseo Marítimo de Ferrara, 24 · Torrox Costa
Abrir en Google Maps